
Whatsapp activó este martes la denominada encriptación de extremo a extremo de las comunicaciones de sus usuarios. Esto significa que a partir de ahora nadie puede o podrá ver el contenido.
Fotos, textos, documentos adjuntos y audios sólo están visibles para quien lo envía y quien lo recibe.
La forma de comunicarlo es a través de un mensaje que aparece en la comunicación con otra persona, y es sólo válido para chats privados (no en los grupos).
La empresa, que es propiedad de Facebook desde 2014, indicó en un comunicado en su blog que, “para mayor protección, cada mensaje que envías tienen su propio candado y código único. Todo esto pasa de manera automática, sin necesidad de ajustar o crear chats secretos especiales para asegurar los mensajes”.
