Este 21 de abril de 2026 se cumple el primer aniversario del fallecimiento de Papa Francisco, el pontífice argentino que marcó una época en la historia de la Iglesia Católica y dejó una huella profunda tanto en el ámbito religioso como social.
Nacido como Jorge Mario Bergoglio en la ciudad de Buenos Aires, fue el primer Papa latinoamericano y también el primero perteneciente a la orden de los jesuitas. Su elección en 2013 sorprendió al mundo y abrió una etapa caracterizada por la cercanía, la humildad y un fuerte compromiso con los más vulnerables.
Durante su pontificado, Francisco impulsó reformas dentro del Vaticano, promovió el diálogo interreligioso y puso en el centro de la escena temas como el cuidado del ambiente, la pobreza y la inclusión. Su estilo sencillo, alejado de los protocolos tradicionales, lo convirtió en una figura querida incluso por quienes no profesan la fe católica.
A lo largo de este último año, múltiples homenajes se realizaron en distintos puntos del planeta, recordando su legado y su mensaje de fraternidad. En Argentina, su tierra natal, comunidades religiosas y fieles organizaron misas y actividades especiales para mantener viva su memoria.
Hoy, a un año de su muerte, el recuerdo de Francisco sigue presente. Su voz, muchas veces firme y otras profundamente humana, continúa resonando en millones de personas que encontraron en él una guía espiritual y un referente moral en tiempos de grandes desafíos.
Su legado trasciende fronteras y religiones, y su mensaje de “hacer lío” para transformar la realidad sigue más vigente que nunca.













