El fenómeno de El Niño comienza a ingresar en una etapa determinante para la Provincia de Buenos Aires. A pocas semanas del inicio de la primavera, las últimas actualizaciones de organismos meteorológicos internacionales muestran un fortalecimiento del calentamiento del océano Pacífico, mientras distintos sectores bonaerenses ya presentan una elevada acumulación de humedad.
El escenario es seguido con especial atención por las autoridades provinciales, los municipios y el sector agropecuario. Durante las últimas semanas comenzaron a multiplicarse las reuniones preventivas y los trabajos sobre canales, caminos rurales y cuencas ante lo que pueda ocurrir durante los próximos meses.
Pero ¿qué indican realmente los pronósticos y qué zonas de la Provincia podrían sentir con mayor fuerza los efectos del fenómeno?
El Niño se fortalece antes de la primavera en la Provincia de Buenos Aires

El Servicio Meteorológico Nacional confirmó en su informe de agosto que las condiciones oceánicas y atmosféricas son consistentes con una fase cálida de El Niño.
Las temperaturas del Pacífico ecuatorial se encuentran por encima de sus valores habituales, los vientos alisios muestran un debilitamiento y otros indicadores atmosféricos acompañan la consolidación del fenómeno.
Según los modelos analizados por el SMN, existe una probabilidad cercana al 100% de que El Niño continúe durante el trimestre agosto-septiembre-octubre de 2026.
La actualización más reciente de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), publicada el 13 de agosto, fue todavía más contundente.
El organismo indicó que El Niño se fortaleció durante julio y estimó una probabilidad superior al 90% de que alcance una intensidad muy fuerte durante los próximos meses.
El período de mayor intensificación se proyecta hacia octubre, noviembre y diciembre, justamente cuando la primavera ingresa en su etapa de mayor actividad de tormentas en gran parte del centro y este argentino.
Qué puede pasar con las lluvias durante la primavera

Para la Provincia de Buenos Aires, uno de los efectos que más atención genera es el comportamiento de las precipitaciones.
El pronóstico climático trimestral del SMN para agosto, septiembre y octubre muestra mayores probabilidades de lluvias por encima de los valores normales en territorio bonaerense.
En el AMBA, por ejemplo, la probabilidad de que las precipitaciones del trimestre resulten superiores al promedio alcanza aproximadamente el 45%.
Otros modelos meteorológicos también muestran una tendencia hacia una mayor frecuencia de sistemas de lluvia sobre la región pampeana a medida que avance septiembre.
Esto no significa necesariamente que vaya a llover todos los días ni que toda la Provincia reciba cantidades excepcionales de agua.
Los pronósticos estacionales indican una tendencia promedio para varios meses, pero no pueden anticipar desde ahora cuándo ocurrirá una tormenta determinada ni cuántos milímetros caerán en cada localidad.
Por qué El Niño puede generar una primavera más lluviosa
El fenómeno modifica la circulación atmosférica a escala global.
Cuando las aguas del Pacífico ecuatorial presentan temperaturas superiores a las normales, se producen cambios en la distribución de humedad y en la circulación de los sistemas meteorológicos.
En Argentina, los episodios de El Niño suelen favorecer precipitaciones superiores a las habituales principalmente sobre el este del país, incluyendo sectores de la Provincia de Buenos Aires y el Litoral.
El impacto suele hacerse más evidente durante la primavera y el comienzo del verano, cuando además aumenta naturalmente la energía disponible en la atmósfera para el desarrollo de tormentas.
Meteorólogos consultados durante agosto señalaron que el escenario favorece una primavera con períodos más húmedos en Buenos Aires, aunque remarcaron que el fenómeno no determina por sí solo cada episodio meteorológico.
La Provincia llega a esta etapa con zonas que ya tienen exceso de agua
Hay otro factor que diferencia al escenario actual: El Niño comienza a fortalecerse mientras varias regiones bonaerenses ya presentan suelos con niveles elevados de humedad.
Un reciente informe del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia analizó datos correspondientes a 92 municipios.
De ese total, 58 distritos superaron durante 2026 al menos una de sus medias mensuales históricas de precipitaciones.
Además, el seguimiento provincial detectó diez municipios con un indicador de excedente hídrico superior al 50%:
- Benito Juárez: 75,4%.
- Coronel Pringles: 67,9%.
- Pehuajó: 66,4%.
- Olavarría: 65,4%.
- Tres Arroyos: 65%.
- Nueve de Julio: 61,6%.
- Dolores: 58,9%.
- Azul: 58,5%.
- Tandil: 58,5%.
- Necochea: 53,2%.
El monitoreo también muestra un incremento de la humedad superficial de los suelos durante los últimos meses, particularmente en sectores del noroeste, centro y sudeste bonaerense.
Qué zonas bonaerenses aparecen con mayor riesgo
El Ministerio de Desarrollo Agrario ya había identificado al noroeste y centro de la Provincia entre las regiones que requieren mayor seguimiento ante un eventual período con lluvias superiores al promedio.
La situación de la cuenca del río Salado también genera especial atención debido a la combinación entre humedad acumulada, características naturales del terreno y posibles nuevas precipitaciones durante la primavera.
En los últimos días, autoridades provinciales comenzaron a mantener reuniones con municipios pertenecientes a diferentes sectores de esa cuenca.
El 20 de agosto hubo un encuentro en Rauch con representantes de Azul, Pila, General Guido y Ayacucho para coordinar medidas de prevención, manejo de canales y nuevas estaciones de monitoreo.
Un día después se realizó otro encuentro en Bolívar, donde municipios y autoridades hídricas analizaron el estado actual de los suelos, el escurrimiento y posibles escenarios de emergencia.
¿Puede haber inundaciones durante la primavera?
El fortalecimiento de El Niño aumenta la posibilidad de períodos con lluvias abundantes, pero no permite afirmar que necesariamente se producirán inundaciones en una localidad determinada.
El riesgo depende de múltiples factores: la cantidad de lluvia acumulada, la intensidad con la que precipite, el estado previo de los suelos, la capacidad de escurrimiento, los cursos de agua y la infraestructura disponible.
La preocupación actual se explica justamente porque algunas regiones comienzan a acercarse a la época más lluviosa con menor capacidad del suelo para absorber nuevas precipitaciones.
Por eso, un mismo evento de lluvia puede generar impactos muy diferentes según el lugar donde ocurra.
La Provincia ya prepara medidas ante el avance de El Niño
El Gobierno bonaerense puso en marcha diferentes acciones preventivas para seguir la evolución del fenómeno.
Entre las medidas anunciadas se encuentran:
- Limpieza y adecuación de canales y alcantarillas.
- Intervenciones sobre puentes y cunetas.
- Mantenimiento de caminos rurales.
- Monitoreo de niveles de humedad y precipitaciones.
- Coordinación entre Provincia y municipios.
- Fortalecimiento de los mecanismos de respuesta ante emergencias.
La Provincia también viene desarrollando un Plan de Gestión del Riesgo frente al Cambio Climático, con participación de distintas áreas gubernamentales.
Para el sector agropecuario, la atención está puesta especialmente en la posibilidad de que excesos de agua dificulten el tránsito por caminos rurales, las tareas de siembra y posteriormente la salida de la producción.
Qué puede pasar con las temperaturas
El cambio no estaría limitado a las lluvias.
El pronóstico trimestral del SMN también muestra mayores probabilidades de temperaturas superiores a las normales en determinadas regiones.
Para el AMBA y el norte bonaerense, la probabilidad de registrar temperaturas medias superiores a las habituales durante agosto, septiembre y octubre se ubica alrededor del 45%.
Eso no significa que desaparecerán los ingresos de aire frío ni las heladas tardías.
Durante la transición entre invierno y primavera todavía pueden producirse importantes variaciones de temperatura, incluso dentro de un trimestre que finalmente termine siendo más cálido que el promedio.
Cuándo podría sentirse con más fuerza El Niño
Todo indica que la primavera será apenas el comienzo de la etapa más importante.
NOAA prevé que el fenómeno continúe intensificándose durante los próximos meses y sostiene que existe una probabilidad superior al 90% de alcanzar una categoría muy fuerte durante el período de primavera y verano.
Desde la Provincia también advierten que la intensificación podría producirse especialmente hacia octubre, noviembre y diciembre, con una mayor atención sobre la primavera, el verano y comienzos del otoño de 2027.
Por eso, las próximas actualizaciones del SMN y de NOAA serán determinantes para conocer si la tendencia se mantiene y, sobre todo, cómo evoluciona la situación hídrica dentro del territorio bonaerense.
La próxima actualización mensual de NOAA sobre El Niño está prevista para el 10 de septiembre, cuando faltarán pocos días para el inicio de la primavera y habrá información más precisa sobre la intensidad que podría alcanzar el fenómeno durante el último trimestre de 2026.
