La CGT lanza su propio “INDEC”: La nueva estrategia sindical para medir la inflación y el empleo

La CGT lanza un observatorio socioeconómico en alianza con la UBA para medir la realidad laboral y desafiar las cifras oficiales del Gobierno.

En un contexto de máxima tensión política y económica, la Confederación General del Trabajo (CGT) ha decidido dar un giro estratégico. Tras los recientes reveses judiciales en su intento por frenar la reforma laboral, la central obrera anunció el lanzamiento de un observatorio de estadísticas socioeconómicas propio. El objetivo es claro: disputar el relato de los datos oficiales del Gobierno de Javier Milei con mediciones técnicas respaldadas por la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Esta iniciativa surge como una herramienta de presión para las negociaciones paritarias de 2026, buscando ofrecer una alternativa a las cifras del INDEC que los sectores sindicales consideran alejadas de la realidad de los trabajadores.

El acuerdo con la UBA: rigor técnico para el “INDEC sindical”

Para evitar que las mediciones sean desestimadas como meras proclamas políticas, la CGT selló una alianza con la Universidad de Buenos Aires. La Facultad de Ciencias Económicas aportará la metodología y el equipo de expertos técnicos que, junto con los asesores cegetistas, elaborarán informes mensuales detallados.

Este respaldo académico busca dotar de “confiabilidad” a los números que la central obrera presentará ante el empresariado y la sociedad. La intención es conformar una mesa de discusión técnica que permita anticipar escenarios de conflictividad ante lo que el sindicalismo describe como señales de deterioro en el mercado laboral.

Qué medirá el nuevo Observatorio de la CGT

El proyecto no se limitará únicamente al índice de precios. El plan de trabajo para el presente ciclo lectivo y laboral incluye tres ejes fundamentales de monitoreo:

  • Inflación Alternativa: Un IPC propio enfocado en la “canasta del trabajador”, ponderando con mayor peso los alimentos, servicios públicos y transporte que consumen los sectores medios y bajos.
  • Monitor de Empleo y Despidos: Ante la preocupación por las suspensiones en sectores industriales, el observatorio medirá la evolución de los puestos de trabajo registrados y el avance de la informalidad, que recientemente trepó al 43%.
  • Costo de la Canasta Básica: Mediciones específicas para determinar los umbrales de pobreza e indigencia desde una perspectiva sindical.

El trasfondo político: paritarias y estrategia hacia 2027

El lanzamiento de este “INDEC propio” es el eje de un rediseño de la estrategia sindical. Con estos números en la mano, la CGT procurará reunirse con cámaras empresarias para armar una estrategia conjunta “en defensa de la producción nacional“, consciente de que la actual dinámica económica también genera crujidos en el sector empleador.

Además, los líderes sindicales ven en estos datos una forma de recuperar el protagonismo público perdido en los tribunales. Al generar estadísticas propias, buscan influir no solo en las paritarias de este año (donde el Gobierno pretende aumentos por debajo de la inflación), sino también en la construcción de una alternativa política de cara a las elecciones de 2027.

El impacto en el trabajador y el consumo en marzo 2026

Para el ciudadano común y los trabajadores de zonas industriales, este nuevo índice servirá como una referencia adicional para entender su poder de compra real. En un mes donde los alimentos, combustibles y el transporte impulsan una suba de precios estimada por encima del 3%, contar con una medición que refleje el gasto de bolsillo diario es vital para la planificación familiar.

La CGT interpreta que el clima social podría modificarse si el deterioro del empleo se profundiza, recordando experiencias históricas donde el aumento del desempleo erosionó el respaldo político a gestiones previas. Por ello, el observatorio funcionará como un termómetro temprano de la situación social en los grandes centros urbanos y cordones industriales.

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