Dietas en el Senado: Los sueldos de los senadores superarán los $11 millones tras el nuevo acuerdo salarial

La política argentina se agita con el nuevo aumento salarial para senadores, que superará los 11,6 millones de pesos. ¿Qué consecuencias traerá esta brecha con Diputados?

La política argentina vuelve a quedar bajo la lupa este jueves 12 de marzo de 2026. Tras la firma de un nuevo acuerdo paritario para los trabajadores del Congreso de la Nación, se activó de forma automática el mecanismo de actualización para los integrantes de la Cámara Alta. Con este ajuste, los senadores nacionales pasarán a percibir una dieta bruta que supera los 11,6 millones de pesos mensuales, consolidando una brecha cada vez más pronunciada con otros sectores del Estado y con sus pares de la Cámara de Diputados.

Este incremento no surge de una votación directa en el recinto, sino del sistema de “enganche” que vincula los haberes de los legisladores con las categorías más altas de los empleados legislativos, cuyos gremios cerraron recientemente una recomposición para el primer trimestre del año.

Cómo se calcula el aumento y la escala de marzo 2026

El acuerdo paritario alcanzado por la Asociación del Personal Legislativo (APL) y las delegaciones de ATE y UPCN en el Congreso estableció una suba acumulativa para el tramo final del periodo 2025-2026. El impacto en las dietas de los senadores se desglosa de la siguiente manera:

  • Enero y Febrero 2026: El acumulado previo ya había empujado el bruto por encima de los $10 millones.
  • Marzo 2026: Con el nuevo tramo del 2%, la dieta bruta básica alcanza los $11.137.826.
  • Proyección a Mayo 2026: Los ajustes restantes previstos en el acta llevarán el salario bruto a un piso de $11.550.000.

La profunda brecha con la Cámara de Diputados

Uno de los puntos de mayor tensión política en el Palacio Legislativo es la disparidad entre ambas cámaras. Mientras que el Senado mantiene el esquema de actualización automática, la Cámara de Diputados, bajo la presidencia de Martín Menem, implementó el “desenganche” el año pasado.

Actualmente, un diputado nacional percibe una dieta bruta aproximada de $6,7 millones. Esto significa que un senador nacional cobra hoy casi un 75% más que un diputado, a pesar de compartir el mismo ámbito de trabajo. Esta diferencia ha generado fuertes reclamos internos en los bloques de la Cámara Baja, que ven cómo su poder adquisitivo queda rezagado frente al de sus colegas del Senado.

Adicionales: Desarraigo, gastos de representación y pasajes

El monto de $11 millones es la base bruta, pero el recibo de sueldo de un senador nacional se compone de varios ítems adicionales que pueden elevar la cifra neta o de bolsillo:

  • Gastos de representación: Un monto fijo destinado a las tareas propias de la función legislativa.
  • Desarraigo: Lo perciben aquellos senadores que residen a más de 100 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires. Representa un porcentaje extra significativo sobre la dieta base.
  • Pasajes: Los senadores disponen de tramos aéreos y terrestres mensuales. Aquellos que no los utilizan pueden optar por el canje de los mismos por efectivo, lo que suma un adicional no despreciable al ingreso mensual.

El impacto político en un contexto de ajuste

El incremento de las dietas se da en un momento de extrema sensibilidad económica en Argentina. Con el Salario Mínimo, Vital y Móvil situado en $352.400 para este mes de marzo, un senador nacional percibe el equivalente a 31 salarios mínimos.

Si bien desde la presidencia del Senado, a cargo de la vicepresidenta de la Nación, se han impulsado medidas de recorte en gastos operativos (como la baja de contratos y la reducción de flota de vehículos), el sistema de paritarias automáticas sigue siendo un “punto ciego” que genera controversia cada mes. Algunos bloques opositores han planteado proyectos para volver a discutir el desenganche en el Senado, pero hasta ahora no han logrado el consenso necesario para tratarlo en comisión.

ETIQUETAS
Compartir este artículo