
Se realizó en la ciudad de General Belgrano un acto evocativo a la Revolución Civil del año 1.933.
La Periodista Pandora Dalila Helfenstein efectuó la siguiente nota en relación a tan importante conmemoración:
La década del 30 estuvo signada por el fraude electoral y la corrupción en el poder. Luego del primer golpe militar que derrocó al presidente Hipólito Yrigoyen, el 6 de septiembre de 1930, se instauró en el país el régimen de José Félix Uriburu.
No obstante, algunos hombres idealistas lucharon por recuperar la libertad y la democracia.
General Belgrano tiene el honor de contar la siguiente historia, de la que este año se cumplen 82 años.
El 9 de enero de 1933 un grupo de radicales, liderados por los hermanos Burgueño, iniciaron la última revolución civil del país. El fin último era recuperar el control del pueblo, pero sin tener noticias de que el alzamiento se había suspendido en el resto de la provincia, aconteció en la ciudad un levantamiento que tenía como objetivo luchar por la legalidad y los derechos adquiridos.
La revolución duró pocas horas y no logró terminar con el régimen pero sí plasmó en la historia del partido el ideal de luchar por la libertad y la democracia.
Por tal motivo, el Comité de General Belgrano organizó un breve y sentido homenaje para recordar a los hombres de la Revolución del ’33.
El único orador de la jornada fue el vecino Alfredo Burgueño, nieto de aquella familia pionera de este pueblo.
Al dirigirse al público, se preguntó: “Si nosotros no recordamos este hecho ¿quién lo va a recordar? solo nosotros sabemos lo qué significó esta revolución. Debemos preguntarnos qué nos pasó como sociedad que dejamos de luchar” e invitó a recuperar los valores y la esencia que caracterizó a aquél alzamiento.
Luego del acto, respondió las siguientes preguntas:
-¿Cuál fue el rol de la familia Burgueño en cuanto a los inicios del radicalismo en General Belgrano?
-Mi bisabuelo fue intendente en el año 1906, cuando todavía la UCR no se había presentado a elecciones pero sí han sido parte de los inicios de la UCR localmente. Han tenido gran parte que ver en esa historia, por algo fueron los caudillos de la zona. Mis bisabuelos y sus hijos eran amigos de Yrigoyen.
-¿Cómo definiría la revolución del ’33?
-La revolución del ‘33 fue una verdadera patriada. Hay que analizar que todos los que participaron en ello, no perseguían ningún fin económico, sí ideológico, había mucho patriotismo; lo que ocurrió en el ’33 aquí fue una patriada en contra de la tiranía. Eran idealistas e incondicionales. Nadie perseguía nada, llevaban todo para perder.
-¿Qué valores transmite esa gesta revolucionaria?
-Un país se forma desde el amor a la patria, y este amor nace de no robarle nada a la patria. Es importante transmitir esta historia por la proyección del ideal que planteaban estos peones, no iban a derrocar al gobierno nacional pero la unión que los caracterizaba los convocaba a empuñar un arma, a agarrar el machete y salir a luchar. Yo estoy muy orgulloso del apellido que tengo, estoy orgulloso de lo que hicieron mis antepasados. Si la gente sintiera el amor a la patria que tenía mi abuelo, mi bisabuelo, este país sería otro.
–¿Qué le diría a los jóvenes que militan en el partido?
-Que estén muy convencidos de lo que hacen, traten de imaginar lo que sentía la gente de la revolución del ‘33. La juventud no debe darse por vencida, hay que arrancar, es un camino largo lleno de tentaciones, es difícil. Pero hay que pensar en grande, en el bien común, que es el de todos. Rescatar a todos esos hombres como Yrigoyen, Illía, Alfonsín. Deben rescatar los ideales y los valores, fijarse una meta y enarbolarlos. Para que tal vez los disfruten sus hijos o nietos. Hay que estar muy convencido.
Por Pandora Dalila Helfenstein















