El mercado del gas envasado en Argentina está viviendo un cambio histórico. YPF Gas ha iniciado formalmente una prueba piloto para introducir en los hogares argentinos las nuevas garrafas de material compuesto (plástico y fibra de vidrio). Estos envases, que ya se utilizaban en sectores industriales y autoelevadores, llegan ahora al uso doméstico con la promesa de revolucionar la experiencia del usuario gracias a su ligereza y tecnología avanzada.
Qué son las nuevas garrafas de plástico de YPF
A diferencia de las clásicas garrafas de chapa, estos envases están fabricados mediante una tecnología denominada composite, que combina polímeros plásticos de alta resistencia con un entramado de fibra de vidrio. El resultado es un recipiente extremadamente robusto pero significativamente más manejable.
- Peso pluma: Son hasta un 65% más livianas que las de acero. Mientras que una garrafa tradicional vacía pesa unos 20 kg y llena alcanza los 35 kg, la versión de plástico pesa solo 7,5 kg vacía y unos 21 kg una vez cargada con 10 kg de gas.
- Traslúcidas: Esta es quizás la característica más celebrada por los usuarios. El material permite visualizar el nivel de líquido en el interior, terminando con la incertidumbre de no saber cuánto gas queda o tener que “pesar” el envase a mano.
- Seguridad extrema: Estos envases no sufren el efecto BLEVE (explosión por expansión de vapor de líquido en ebullición). En caso de incendio, el material se vuelve poroso, permitiendo que el gas escape de forma controlada y se consuma sin explotar.
Prueba piloto: Dónde se consiguen y cuánto cuestan
Por el momento, YPF ha lanzado una fase de prueba piloto con 5.000 unidades distribuidas estratégicamente. El objetivo es evaluar el comportamiento del envase en el uso cotidiano antes de una expansión nacional.
- Zona de disponibilidad: La prueba se concentra inicialmente en el AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires) y localidades seleccionadas de la provincia de Buenos Aires. Se distribuyen a través de cinco centros de venta autorizados que ya operan con el sistema de canje liviano.
- Precio y Mercado: Aunque el contenido de gas es el mismo (10 kg), el envase de plástico tiene un costo superior al de acero. Mientras que la garrafa tradicional de 10 kg oscila actualmente entre los $18.000 y $25.000 (dependiendo del punto de venta y subsidios), la versión liviana se posiciona como un segmento premium debido a los costos de fabricación de la tecnología que utiliza.
- Compatibilidad: No requieren adaptadores especiales. Utilizan las mismas válvulas y reguladores estándar que las garrafas de acero, por lo que el cambio es directo.
Beneficios adicionales para el hogar
Además de la comodidad física, el paso al plástico ofrece ventajas operativas que muchos usuarios valoran:
- Sin óxido: Al no ser metálicas, no se oxidan. Esto evita las manchas circulares de óxido en el piso de la cocina o el lavadero, un problema común con los envases de chapa.
- Ergonomía: El diseño exterior incluye asas más suaves y redondeadas, pensadas para que el traslado manual (del auto a la cocina, por ejemplo) sea mucho menos agresivo para las manos.
- Sustentabilidad: Son 100% reciclables. Al finalizar su vida útil, el material puede ser procesado para fabricar nuevos productos, reduciendo el impacto ambiental del sector energético.
El futuro del gas envasado en el país
El éxito de esta prueba definirá si YPF decide renovar su parque nacional de 5 millones de garrafas hacia este nuevo estándar. La tendencia mundial indica que los envases compuestos están ganando terreno por su menor huella de carbono en el transporte (al pesar menos, los camiones consumen menos combustible) y por su mayor vida útil, estimada en más de 20 años bajo inspecciones periódicas.
Por ahora, los usuarios interesados deben consultar en la App YPF o con sus distribuidores locales para verificar si cuentan con el stock de estos nuevos envases livianos.















