El esquema salarial de los trabajadores de la educación en la provincia de Buenos Aires atraviesa una etapa de reajuste y expectativa. Tras los últimos acuerdos firmados por el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) y el gobierno de Axel Kicillof, los bolsillos del sector docente comienzan a percibir el impacto de la última liquidación, mientras se avecinan nuevas reuniones urgentes para no perderle pisada a la escalada inflacionaria.
Cobro de haberes y conformación de la escala vigente
De acuerdo con el cronograma oficial del Ministerio de Economía bonaerense, el viernes 8 de mayo se efectiviza el pago de los sueldos docentes correspondientes al mes de abril. Esta liquidación incluye la segunda cuota del aumento bimestral consolidado del 7,5% acordado a principios de marzo, que dejó un incremento del 2,5% específico para el cuarto mes del año sobre la base salarial de enero.
El diseño de este último entendimiento paritario permitió elevar los pisos de manera significativa, buscando contener el desfasaje económico. A esto se sumó una bonificación especial de $28.700 no remunerativa, ideada por la gestión provincial como una compensación por conectividad y FONID para amortiguar el recorte de fondos nacionales ejecutado por la Casa Rosada.
Para entender la estructura actual de los salarios iniciales, a continuación se detallan los montos de bolsillo que cobran los trabajadores sin antigüedad tras los reajustes de marzo y abril:
| Cargo docente (Sin antigüedad) | Sueldo Inicial Marzo 2026 | Sueldo Inicial Abril/Mayo 2026 |
|---|---|---|
| Maestro de Grado (Jornada Simple) | $800.084 | $850.053 |
| Maestro de Grado (Jornada Completa) | $1.600.168 | $1.700.106 |
| Maestro de Grado (5ta hora) | $1.005.638 | $1.060.424 |
| Profesor (20 módulos) | $1.032.198 | $1.113.838 |
Mesa de monitoreo de la primera quincena
Más allá de la percepción de los sueldos actualizados, el foco de tensión entre los gremios —encabezados por SUTEBA y FEB— y las autoridades bonaerenses radica en la inflación en curso. El acta firmada meses atrás establece explícitamente una cláusula de monitoreo paritario a ejecutarse dentro de la primera quincena de mayo de 2026.
Esta instancia de revisión resulta fundamental para el gremialismo educativo. Su objetivo es analizar la evolución de los precios al consumidor frente a los haberes percibidos y dictaminar si el porcentaje acordado previamente logró resguardar verdaderamente el poder adquisitivo del sector.
En este encuentro técnico y político, se pondrán sobre la mesa distintas variables macroeconómicas:
- El índice de inflación oficial acumulado durante el primer cuatrimestre del año y su proyección a corto plazo.
- La caída de la recaudación provincial, la cual incide directamente en la viabilidad financiera del Estado para proponer nuevas erogaciones.
- El impacto de los fuertes incrementos en tarifas de servicios y transporte, que golpean diariamente el salario real de la comunidad docente.
Negociación formal programada para junio
Si la mesa de monitoreo advierte que el deterioro de los salarios superó las expectativas oficiales, la Provincia cuenta con un mecanismo de resguardo. El compromiso gubernamental contempla una cláusula de reapertura formal de las paritarias para el mes de junio, momento en el que se definiría la recomposición para el segundo semestre del año.
No obstante, el escenario es complejo debido a la extrema asfixia financiera que atraviesan las arcas bonaerenses. El recorte de transferencias desde el Estado Nacional presiona sobre los fondos de la provincia de Buenos Aires, lo que podría condicionar los márgenes de negociación entre los representantes de los maestros y la cartera de Trabajo y Economía local.
Mientras transcurre mayo, las conducciones sindicales mantienen el estado de alerta. El resultado del monitoreo quincenal será determinante para garantizar la continuidad del clima de paz social en las escuelas, evitando medidas de fuerza que puedan interrumpir el desarrollo habitual del ciclo lectivo 2026.













