El Instituto Nacional Tecnológico de Chascomús (INTECH), uno de los centros científicos más relevantes del país, enfrenta una situación crítica que genera profunda preocupación en la comunidad académica y científica. La combinación de recortes presupuestarios, falta de financiamiento y dificultades estructurales ha encendido señales de alarma sobre el futuro de la institución.
Dependiente del CONICET y de la Universidad Nacional de San Martín, el INTECH cumple un rol estratégico en el desarrollo de investigaciones en áreas clave como la salud, el ambiente, la biotecnología y la producción. Sin embargo, su funcionamiento cotidiano se ve cada vez más condicionado por la escasez de recursos.
El director del instituto, Leandro Miranda, fue categórico al describir el escenario actual: “Estamos en el peor año de la ciencia en Argentina”. Sus declaraciones reflejan el nivel de incertidumbre que atraviesa el sector, donde los fondos disponibles apenas alcanzan para sostener la operatividad básica.
Informó el medio La Revista Digital que uno de los datos más preocupantes es que desde 2022 no se incorporan nuevos investigadores, mientras que las jubilaciones continúan reduciendo la planta de personal. Esta situación impacta directamente en la capacidad de renovación del sistema científico y en la continuidad de líneas de investigación fundamentales.
Las consecuencias ya son visibles. La disminución en la cantidad de becarios, la falta de estabilidad en los equipos de trabajo y la creciente migración de jóvenes científicos al exterior configuran un escenario de debilitamiento progresivo. En términos estructurales, especialistas advierten sobre un posible “vaciamiento” del sistema si no se revierte la tendencia.
En este contexto, varios proyectos de investigación se encuentran en riesgo, lo que no solo afecta al desarrollo científico, sino también a sectores productivos y sociales que dependen de estos avances. La situación del INTECH en Chascomús se convierte así en un reflejo de una problemática más amplia que atraviesa al sistema científico argentino.
El futuro inmediato del instituto dependerá en gran medida de la capacidad de recomponer el financiamiento y generar condiciones que permitan sostener y fortalecer la actividad científica. Mientras tanto, la incertidumbre sigue creciendo en uno de los pilares del conocimiento en la provincia de Buenos Aires











