El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) presentó los datos oficiales correspondientes a la valorización de las canastas de consumo del mes de abril de 2026. Las cifras revelan un panorama desafiante para la economía doméstica argentina: una familia tipo, compuesta por dos adultos y dos menores, necesitó ingresos por un total de $1.434.000 para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) y evitar caer bajo la línea de la pobreza. Este indicador, que mide el umbral de ingresos necesario para satisfacer necesidades alimentarias y no alimentarias esenciales, registró un incremento que presiona directamente sobre el bolsillo de los trabajadores.
La medición refleja el impacto de los aumentos en servicios regulados, transporte y educación, factores que han traccionado el costo de vida por encima de la evolución salarial promedio en varios sectores de la economía nacional.
El costo de la indigencia y la Canasta Básica Alimentaria
Más allá de la línea de pobreza, el informe del INDEC detalla el costo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), la cual determina la línea de la indigencia. Para una familia de cuatro integrantes, el monto mínimo para cubrir exclusivamente las necesidades energéticas y proteicas básicas ascendió a una cifra cercana a los $650.000.
Este valor es crítico, ya que representa el gasto mínimo indispensable en alimentos para que un hogar no sea considerado indigente. Los rubros que más influyeron en esta canasta fueron los productos lácteos, las carnes y las verduras estacionales, que han mostrado una volatilidad marcada durante el primer trimestre del año. La brecha entre quienes logran cubrir la alimentación pero no el resto de los servicios básicos se ha ensanchado, consolidando un sector de la población que, aun teniendo empleo formal, se encuentra en situación de vulnerabilidad.
Cómo se calculan las canastas según el tipo de hogar
El INDEC utiliza unidades de “adulto equivalente” para determinar estos valores, lo que significa que los montos varían significativamente según la composición del grupo familiar. Los datos presentados para el mes de abril de 2026 establecen los siguientes parámetros:
- Un hogar de tres integrantes, compuesto por una mujer de 35 años, su hijo de 18 y su madre de 61 años, necesitó aproximadamente $1.140.000 para no ser pobre.
- Un hogar de cuatro integrantes, conformado por un varón de 35 años, una mujer de 31 años, un hijo de 6 años y una hija de 8 años, requirió el monto mencionado de $1.434.000.
- Un hogar de cinco integrantes, con una pareja de 30 años y tres hijos de 5, 3 y 1 año, debió percibir ingresos por encima de los $1.510.000 para cubrir la CBT.
Impacto de la inflación y la proyección para el segundo trimestre
El aumento de la Canasta Básica Total en abril se produce en un contexto de readecuación de precios relativos. Los analistas económicos señalan que, si bien la inflación general ha mostrado una tendencia a la estabilización en algunos rubros, los gastos fijos de los hogares —luz, gas, agua y expensas— han tenido un peso preponderante en la conformación de la línea de pobreza de este mes.
Para las familias que alquilan, la situación es aún más compleja, ya que la CBT no contempla el costo de la vivienda. Esto implica que una familia que no es propietaria de su hogar necesita, en términos reales, una cifra sustancialmente mayor al millón y medio de pesos para cubrir sus necesidades básicas totales, incluyendo un alquiler promedio en los centros urbanos como el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Perspectivas salariales frente al nuevo umbral de pobreza
La confirmación del dato de $1.434.000 coloca una nueva referencia para las discusiones paritarias en curso. Muchos gremios han comenzado a utilizar este valor como el piso mínimo para negociar los salarios básicos de convenio, buscando que el sueldo inicial de un trabajador registrado no quede por debajo del costo de la canasta.
La preocupación del Gobierno y de los sectores sociales se centra en el sector informal, cuyos ingresos no suelen ajustarse con la misma velocidad que el costo de vida. Con estas cifras, la asistencia estatal a través de programas como la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar cobra una relevancia renovada para intentar mitigar la caída de los sectores más desprotegidos bajo el umbral de la indigencia. El próximo informe de distribución del ingreso será clave para determinar cuántos hogares han cruzado la línea de pobreza tras estos nuevos valores de abril.












