
En Mar del Plata, los médicos notificaron a Gustavo Campos y Jessica Galvani que, cuando nació su séptima hija Noa Valentina Campos, la existencia de la Ley 20.843 denominada “de padrinazgo presidencial”, donde el presidente de turno deberá encarar la responsabilidad de ser padrino del séptimo hijo varón o de la séptima hija mujer de un matrimonio.
La expresidenta de la Nación, Cristina Kirchner, había realizado modificaciones a la centenaria normativa y había introducido que podrán contabilizarse entre los siete a los hijos adoptivos, que no necesariamente deberán profesar la religión católica y que deberán remitir a la Secretaría General de la Presidencia de la Nación la solicitud de otorgamiento del beneficio.
Los padres podrán solicitar una beca de “ahijados presidenciales” que según la página de la Dirección Nacional de Políticas Socioeducativas de la Nación” consta de un aporte económico anual que se efectúa a través del Banco de la Nación Argentina”.
Los padres de la niña, que nació el 1 de mayo, dijeron que “los médicos nos dijeron y nos gustó la idea. Estuvimos con mi mujer leyendo en la computadora cómo es esta ley y nos gustaría que Mauricio Macri venga y apadrine a nuestra hija”.
