Detuvieron a 7 policías acusados de tormentos a detenidos en una comisaría de San Vicente

Subcomisaria domselaar

Siete policías bonaerenses fueron detenidos ayer a la tarde, acusados de gravísimos tormentos a detenidos en una comisaría del partido bonaerense de San Vicente, informó la fiscal penal de La Plata, Virginia Bravo.

Según explicó, los policías están acusados de los delitos de “severidades y vejaciones” en perjuicio de varios internos, tanto hombres como mujeres, que eran sometidos a esos malos tratos en el destacamento policial de Domselaar.

La investigación comenzó en los primeros días de marzo, cuando cinco mujeres que estaban alojadas en esa dependencia de la departamental San Vicente denunciaron que fueron sometidas a torturas sistemáticas en los últimos meses.

Hablaron de “golpes, tormentos físicos, verbales y psicológicos”, revelaron desde la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), organismo que intervino “para garantizar un inmediato traslado” de las denunciantes. Se mencionaron también presuntos “abusos sexuales”, pero fuentes judiciales aclararon que ese delito no está probado.

Ellas tienen entre 20 y 30 años y “permanecían alojadas todas juntas en una celda de 3 × 4, con sólo dos camas de cemento y un baño que se tapaba de manera recurrente”, describieron desde la CPM.

De acuerdo a los mismos voceros, “dormían en el piso sobre colchones que sus familiares les habían traído. No tenían acceso a cuidados médicos de ningún tipo ni recibían alimentos. Sólo comían lo que, también sus familiares, alcanzaban cada día a la dependencia policial” y “permanecían encerradas las 24 horas, en aislamiento extremo”.

Las detenidas denunciaron que en los últimos meses fueron “víctimas de torturas sistemáticas po

por parte de los policías encargados de su cuidado, todos agentes varones, pese a tratarse de una dependencia destinada únicamente a mujeres”.

La justicia investiga si las mujeres fueron agredidas física, psicológica y verbalmente, además de padecer “hostigamiento permanente por su condición de mujer”, indicaron fuentes oficiales.

El 4 de marzo pasado un equipo del Comité contra la Tortura de la CPM inspeccionó el lugar.

“Al ingresar a la celda se percibió rápidamente un clima de hostigamiento y violencia que las obligaba a permanecer en silencio”, dijeron fuentes del organismo, detallando que las mujeres terminaron por “reconocer que estaban amenazadas” y presentaban “síntomas de estrés post traumático: episodios de llanto, temblores, imposibilidad de sostener la mirada”.

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