El mercado de los combustibles en Argentina se prepara para un nuevo ajuste estructural a partir de este mes de mayo de 2026. El Gobierno Nacional, a través de la Secretaría de Energía, ha confirmado la actualización del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y al Dióxido de Carbono (IDC), una medida que impactará de manera directa en los precios de los surtidores en todo el país. Esta actualización, que responde a un esquema de descongelamiento progresivo iniciado para normalizar la recaudación tributaria, amenaza con empujar el valor de la nafta premium por encima de la barrera de los $2.000 en diversas regiones, especialmente en el interior del país y en estaciones de servicio de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La decisión administrativa busca cerrar la brecha entre los precios locales y los valores internacionales, en un contexto donde las petroleras también pujan por ajustar sus márgenes operativos debido a la devaluación mensual del peso y el incremento de los costos logísticos.
El impacto del impuesto en el precio final del surtidor
El Impuesto a los Combustibles es una suma fija que se actualiza trimestralmente en base a la variación de la inflación acumulada. Sin embargo, tras años de postergaciones, el Ejecutivo ha decidido aplicar tramos pendientes para recomponer los ingresos fiscales. Se estima que el impacto impositivo neto en el precio final será de aproximadamente un 8% a un 10%, dependiendo del tipo de combustible.
Para un usuario que hoy paga cerca de $1.100 por el litro de nafta súper en una estación de servicio de bandera, el nuevo cuadro tarifario podría elevar ese valor significativamente. En el caso de la nafta de mayor octanaje, que ya roza los $1.800 en estaciones de red, el incremento tributario sumado al ajuste de las petroleras por el “crawling peg” del tipo de cambio oficial posicionará el valor de venta al público en niveles récord, superando los $2.000 en las pizarras de las principales ciudades.
Por qué los precios varían según la provincia y la petrolera
Un factor que genera confusión entre los consumidores es la disparidad de precios entre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y el resto del país. Debido a los costos de transporte desde las refinerías y las diferencias en las tasas municipales, cargar nafta en el interior suele ser un 10% más caro que en el área metropolitana.
Con la actualización de mayo de 2026, ciudades como Córdoba, Mendoza y Rosario verán el impacto del impuesto de forma más aguda. Mientras que en CABA YPF suele marcar el ritmo de los aumentos, empresas como Shell y Axion suelen aplicar sus ajustes de forma inmediata, lo que genera que durante las primeras 48 horas del mes se observen brechas de hasta $150 por litro entre diferentes banderas. Esta situación obliga a los automovilistas a recurrir a aplicaciones de monitoreo de precios para identificar los puntos de carga más económicos antes de que se unifiquen los valores.
Estrategias para ahorrar frente al aumento de la nafta
Ante un escenario donde llenar el tanque de un vehículo promedio de 50 litros podría costar más de $100.000, los usuarios han volcado su consumo hacia estrategias de ahorro digital. Las billeteras virtuales y los programas de fidelidad se han vuelto herramientas indispensables:
- App YPF y Serviclub: Ofrece descuentos de hasta el 15% en Infinia e Infinia Diesel los días seleccionados si se paga con dinero en cuenta.
- Promociones bancarias: Entidades como Banco Nación, Santander y BBVA mantienen convenios con estaciones de servicio para ofrecer reintegros de hasta el 20% con topes mensuales que ayudan a mitigar el impacto del impuesto.
- Cuenta DNI: La billetera del Banco Provincia suele habilitar jornadas de ahorro en estaciones de servicio adheridas para residentes de la provincia de Buenos Aires.
- Planes de ahorro por volumen: Algunas redes de estaciones permiten la “compra anticipada” de litros a precio congelado a través de sus plataformas digitales, una opción ideal antes de que entre en vigencia el decreto de actualización impositiva.
El futuro de los combustibles y la paridad de exportación
El objetivo a mediano plazo del Ministerio de Economía es alcanzar la denominada “paridad de exportación”, lo que significa que el precio del combustible en Argentina sea equivalente al precio internacional. Los analistas del sector energético advierten que, si bien la actualización impositiva de mayo es un paso importante para el fisco, todavía restan ajustes técnicos para que las petroleras consideren que los precios están alineados con sus costos de producción en Vaca Muerta.
Este horizonte sugiere que los aumentos mensuales continuarán durante el resto de 2026, aunque a un ritmo más moderado una vez que se complete el esquema de normalización impositiva. Por lo pronto, el foco está puesto en cómo este incremento de mayo impactará en los costos de logística y transporte de carga, lo cual suele tener un efecto de arrastre en los precios de los productos de la canasta básica que se distribuyen por todo el territorio nacional.















