El intendente de Castelli, Francisco Echarren, informó que distintas obras sociales mantienen una deuda superior a los 300 millones de pesos con el municipio, correspondiente a prestaciones médicas que ya fueron brindadas en el sistema sanitario local.
La situación fue expuesta públicamente por el jefe comunal tras una reunión de trabajo con la secretaria de Salud, Clara Alderete, en la que se analizó en detalle el estado financiero del área sanitaria y el impacto de los pagos adeudados.
“Las prestaciones ya las hicimos. Ahora necesitamos que nos paguen”, expresó Echarren, dejando en claro la preocupación del Ejecutivo municipal por el atraso en la cancelación de los servicios.
Desde el municipio señalaron que la deuda corresponde a atenciones realizadas a afiliados de distintas obras sociales, lo que genera un fuerte desequilibrio en las finanzas comunales y complica el sostenimiento del sistema de salud pública local.
En este marco, el reclamo apunta a una rápida regularización de los pagos, con el objetivo de garantizar la continuidad de las prestaciones médicas y asegurar el normal funcionamiento del sistema sanitario en Castelli.











