Una original iniciativa pusieron en práctica los trabajadores municipales de Olavarría como forma de protesta para expresar su descontento ante la falta de avances en las negociaciones paritarias y exigir mejores salarios.
Se trata en utilizar disfraces de payasos y aunque esta modalidad no era nueva, el Sindicato de Trabajadores Municipales (STMO) decidió retomarla después de varios años.
Los payasos se reunieron alrededor de la sede del Hospital Municipal Héctor Cura, donde también se sumaron los profesionales de la salud. Esta acción simbólica tuvo como objetivo llamar la atención sobre la situación y ridiculizar a los principales funcionarios del gabinete del intendente Ezequiel Galli, quien pertenece al partido Pro.
Cada payaso llevaba un cartel identificatorio con los nombres de los funcionarios más importantes, como el intendente Ezequiel Galli, Hilario Galli (secretario de Gobierno), Diego Robbiani (Desarrollo Social), Eugenia Bezzoni (Economía y Hacienda) y Marcelo Fabbi (Asuntos Legales). La representación de estos funcionarios de manera grotesca a través de los disfraces de payasos buscaba transmitir la percepción de que no se toman en serio las demandas de los trabajadores y que su gestión es considerada ineficiente o insatisfactoria.
Esta forma de protesta se utiliza para llamar la atención y generar impacto visual, utilizando el ingenio como una herramienta de expresión. La elección de los payasos como símbolo de la protesta se debe a su carácter extravagante y su asociación con la alegría y la diversión, pero también con la falta de seriedad o credibilidad en ciertos contextos.














