
El animal de tres metros de longitud era la mascota de una familia de Pablo Podestá. Luego de que el hecho fue denunciado la serpiente de tipo “albina” fue trasladada a un serpentario “por seguridad” del barrio
La molestia de varios vecinos de Pablo Podestá por la presencia de un ejemplar exótico en el barrio no tardó en hacerse notar luego de que se conociera una foto de un bebé posando junto a una serpiente pitón albina.
La imagen, que trascendió a través de las redes sociales, causó indignación y desató la polémica en dicha localidad del partido de Tres de Febrero porque dejó plasmada la relación que había entre quienes moraban en el lugar y el animal. La pitón era la mascota de aquel hogar.
“La compramos hace un año”, le dijo uno de los integrantes de la casa a un canal de noticias. Resultó que “Coco”, como era apodada, es originaria del Sudeste Asiático y se alimentaba de “tres conejos vivos” cada 15 días, según los propietarios.
Tras la denuncia vecinal, la Municipalidad de Tres de Febrero, junto con la Dirección de Antropozoonosis, realizó el allanamiento al domicilio particular denunciado del barrio privado Altos de Podestá. Allí, constataron la presencia de la serpiente, una pitón reticulada albina de más de tres metros que tenían como mascota.
Sobre los riesgos de tener una serpiente en el hogar, Rainés explicó: “Una serpiente no es una mascota. Conservan su salvajismo, muerden y envuelven a la presa hasta cortarle la respiración cuando sienten peligro”.
Fuente: Quilmes Presente














