El inicio de 2026 trajo consigo un cambio drástico en la política energética de Argentina. Con la entrada en vigencia del Sistema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), el Gobierno Nacional ha endurecido los requisitos de permanencia, eliminando la antigua segmentación por niveles (N1, N2 y N3) para implementar un control patrimonial mucho más riguroso.
Ya no solo importa cuánto dinero ingresa mensualmente al hogar, sino qué bienes poseen sus integrantes. Este nuevo esquema busca que solo los sectores de extrema vulnerabilidad mantengan el beneficio, dejando a la clase media frente a tarifas que reflejan el costo real de la energía.
Los nuevos filtros de exclusión patrimonial
A través de la Disposición 1/2026, la Secretaría de Energía definió indicadores de capacidad económica que inhabilitan automáticamente el acceso a los subsidios. Quedan excluidos los hogares donde al menos uno de sus integrantes cumpla con alguna de las siguientes condiciones:
- Automóviles modernos: Poseer un vehículo con una antigüedad menor o igual a 3 años. Anteriormente, el límite era de 5 años; esta reducción deja fuera a miles de usuarios que renovaron su unidad recientemente. Esta restricción no aplica si algún conviviente posee el Certificado Único de Discapacidad (CUD).
- Propiedades inmuebles: El grupo familiar no puede sumar más de dos propiedades a su nombre. Aquellos hogares que posean tres o más inmuebles en conjunto pierden el subsidio de forma inmediata.
- Bienes de lujo: Ser titular de una aeronave o de una embarcación de lujo es motivo de exclusión directa.
- Activos societarios: Se cruzarán datos con la ARCA para detectar la titularidad de activos societarios que demuestren una capacidad contributiva superior a la de un hogar vulnerable.
El nuevo tope de ingresos para enero de 2026
Para quienes superan los filtros patrimoniales, el siguiente límite es el monetario. El sistema SEF establece que los ingresos netos totales del hogar no deben superar las 3 Canastas Básicas Totales (CBT) para un hogar tipo 2, según los valores informados por el INDEC.
Teniendo en cuenta que la CBT de diciembre de 2025 se situó en aproximadamente $1.308.713, el umbral de ingresos para quedar fuera del subsidio en enero de 2026 se ubica en torno a los $3.926.139 mensual. Cualquier hogar que supere esa cifra por la suma de los salarios de sus convivientes deberá pagar la tarifa plena.
Cambios en los bloques de consumo subsidiados
Incluso para quienes logran mantener el subsidio, el beneficio ya no es ilimitado. El nuevo régimen aplica bonificaciones solo sobre un bloque de consumo básico. Todo lo que se consuma por encima de ese límite se abona a precio de mercado:
- Electricidad: El bloque subsidiado es de 300 kWh mensuales en meses de alta demanda (invierno y verano) y de 150 kWh mensuales el resto del año.
- Gas natural: La asistencia se concentra entre los meses de abril y septiembre. Durante el verano, el subsidio base desaparece para la mayoría de las zonas del país, salvo por una bonificación extraordinaria del 25% aplicada exclusivamente este enero para amortiguar el impacto del cambio de sistema.
Qué pasa con el registro: ¿Hay que reinscribirse?
Una de las dudas más frecuentes es la validez del antiguo RASE (Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía). El Gobierno confirmó que los datos han sido migrados automáticamente al nuevo Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF).
Sin embargo, es fundamental ingresar a la plataforma oficial para verificar que la información patrimonial sea correcta. El sistema ahora realiza cruces automáticos con el Registro de la Propiedad Automotor y la base de datos de inmuebles. Si adquiriste un vehículo modelo 2023, 2024 o 2025, es probable que en tu próxima factura el subsidio aparezca dado de baja.
Cómo afecta a los usuarios de garrafas
El Programa Hogar también fue absorbido por el SEF. Los 3.3 millones de beneficiarios que recibían el pago por garrafas ahora ven ese subsidio acreditado directamente en sus billeteras virtuales o cuentas bancarias, pero bajo la misma lupa patrimonial. Se estima que el subsidio cubre ahora el equivalente a media garrafa por mes durante el periodo estival, ajustándose según la zona climática.














