Masacre de Chascomús: Francisco Reddy debía reincorporarse a la Policía un día después de los crímenes

Como es de dominio público, Francisco Waldemar Reddy, un efectivo de 20 años de la Policía Bonaerense, se encuentra bajo acusación como el único responsable de la brutal masacre que tuvo lugar en la víspera de Año Nuevo en un campo del partido de Chascomús.

Reddy que cumplía funciones en la UTOI de La Plata, debía reincorporarse a sus funciones al día siguiente de los crímenes.

Recordamos que está acusado de asesinar a su propio padre, Diego Reddy, a la pareja de este, María Eugenia Suárez, y al hijo de ambos, Ignacio Reddy, de tan solo 12 años.

El fiscal Jonathan Roberts, titular de la UFID 10 a cargo de la investigación, informó que el ahora imputado tenía una carpeta médica desde el 1 de diciembre hasta el 29 de diciembre, por un accidente laboral.

El trágico suceso ocurrió en la estancia Los Pinos, donde el padre del acusado trabajaba como casero. Según la investigación, Reddy se presentó en el lugar el viernes 29 de diciembre y mató a sangre fría a las tres víctimas utilizando una carabina calibre 22 que había pedido prestada a uno de sus tíos.

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Reddy se negó a declarar ante el fiscal, quien ampliará su imputación esta semana. Según la autopsia, Diego Reddy recibió dos disparos, siendo el único miembro de la familia que tuvo la oportunidad de reaccionar al ataque. Las heridas en su antebrazo izquierdo fueron descritas como lesiones de autodefensa.

El acusado fue detenido después de que una cámara de seguridad municipal, ubicada en el camino vecinal de acceso desde la Ruta 2, registrara sus movimientos en una camioneta Chevrolet S10. La Policía encontró la carabina utilizada en los crímenes oculta detrás del asiento trasero del vehículo.

Además, un hermano del fallecido declaró haber prestado la carabina a su sobrino ese mismo día. El fiscal también recibió el testimonio de un compañero del acusado, quien reveló su coartada de un secuestro extorsivo de su padre, por el cual supuestamente le pedían 7 millones de pesos.

A esto se suma el testimonio de un peón que afirmó haber escuchado una detonación cerca de las 18:30. El administrador del campo, que llegó al lugar alrededor de las 20:30 horas, encontró al niño agonizando y a la madre tendida en la cocina, desencadenando el descubrimiento de la tragedia familiar.

El motivo detrás de los crímenes aún es un misterio y la investigación continúa.

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