El Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, a cargo de Federico Sturzenegger, confirmó una reforma estructural en la Verificación Técnica Vehicular (VTV). Mediante el Decreto 139/2026 publicado recientemente en el Boletín Oficial, el Ejecutivo nacional rechazó los reclamos interpuestos por las cámaras de talleres tradicionales y ratificó el nuevo esquema de revisión automotor a nivel federal.
Esta medida busca reducir los costos y la pesada burocracia para los conductores, apuntando a un modelo que fomente la libre competencia. Según las autoridades nacionales, la iniciativa moderniza un trámite que históricamente representó una fuente inagotable de quejas por las demoras excesivas y el monopolio del servicio.
Cronograma actualizado: a qué vehículos beneficia la extensión de la vigencia

Uno de los ejes más celebrados por los usuarios es la ampliación de los tiempos de gracia para autos nuevos y seminuevos. El Gobierno argumenta que la tecnología automotriz moderna garantiza mayores estándares de seguridad desde fábrica, volviendo innecesarias las inspecciones anuales tempranas que regían hasta hoy.
El decreto establece una modificación directa sobre la periodicidad del control, beneficiando principalmente a quienes adquirieron unidades 0 km en los últimos años. De esta forma, se busca premiar la renovación del parque automotor y aliviar el bolsillo de los propietarios que mantienen sus vehículos en condiciones óptimas.
| Antigüedad del vehículo | Frecuencia de la revisión técnica (Nuevo esquema) |
|---|---|
| Vehículos 0 km | Primera revisión a los 5 años desde su patentamiento. |
| Autos de entre 5 y 10 años | Renovación cada 2 años. |
| Vehículos con más de 10 años | Controles más frecuentes (mantiene el esquema anual por precaución). |
Apertura del mercado: los nuevos establecimientos autorizados para verificar
Hasta la fecha, la VTV operaba bajo un sistema de concesiones cerradas que limitaba severamente la oferta disponible. Con la nueva normativa, el Gobierno decreta el fin de la exclusividad para las plantas verificadoras tradicionales, permitiendo que el mercado se regule mediante una mayor cantidad de prestadores.
El objetivo central de la cartera de Desregulación es que el ciudadano tenga la total libertad de elegir dónde realizar el control de su vehículo, lo que naturalmente debería derivar en una baja de los precios, mejor atención y la eliminación de las largas filas. Los nuevos espacios habilitados para brindar el servicio incluyen:
- Concesionarias oficiales: Podrán certificar la seguridad y el estado mecánico de las unidades que ellos mismos comercializan o mantienen.
- Talleres mecánicos privados: Aquellos que cuenten con el equipamiento técnico homologado y cumplan con los estrictos requisitos oficiales.
- Centros de Revisión Técnica Obligatoria (RTO): Establecimientos que hasta ahora se dedicaban de manera exclusiva a revisar vehículos pesados o de transporte de carga.
Además de la apertura de nuevos talleres, la resolución elimina definitivamente el Informe de Configuración de Modelo (ICM), un trámite previo para transportistas que sumaba trabas administrativas innecesarias para la circulación fluida.
Los datos oficiales detrás de la desregulación del tránsito
Para respaldar esta flexibilización a nivel nacional, el ministerio conducido por Sturzenegger se basó en estadísticas globales y locales de siniestralidad vial. Los informes oficiales indican que las fallas mecánicas representan apenas el 2% de los accidentes de tránsito, una cifra mínima en comparación con la influencia del factor humano en las rutas.
El diagnóstico del Gobierno sostiene que el 94% de los incidentes viales se deben a errores o negligencias de los conductores, como el exceso de velocidad, la imprudencia o el uso del celular al volante. Bajo esta premisa técnica, consideran que obligar a vehículos casi nuevos a someterse a revisiones anuales estrictas respondía más a un objetivo netamente recaudatorio que a una política real y efectiva de prevención.
Incluso, funcionarios del área económica argumentaron que el modelo previo imponía barreras de entrada artificiales al sector automotor. Al limitar la cantidad de plantas verificadoras, se generaba un escenario de precios elevados y turnos que podían demorar meses en ser asignados, perjudicando la rutina diaria y el trabajo de miles de argentinos.
La aplicación en la Provincia de Buenos Aires y el debate jurisdiccional
Si bien el decreto nacional sienta un precedente contundente a favor del conductor, es fundamental que los automovilistas bonaerenses mantengan la cautela. La regulación del tránsito, las leyes viales y la exigencia de la VTV son facultades constitucionales que corresponden a cada provincia, por lo que la aplicación de estos beneficios no es automática en todo el territorio.
Para que los nuevos plazos de gracia y la libre elección de talleres tengan validez legal y plena en las rutas y calles de la Provincia de Buenos Aires, el gobierno provincial deberá adherir formalmente a la normativa nacional. Hasta que esto ocurra o se resuelvan las instancias administrativas correspondientes, las autoridades de tránsito locales podrían seguir exigiendo la VTV bajo el esquema anterior, y su falta seguiría siendo motivo de infracción.
Esta situación genera un escenario de transición legal donde la prevención del conductor es la mejor herramienta. Quienes transiten por jurisdicciones bonaerenses o crucen hacia distritos limítrofes deberán asegurarse de cumplir con la reglamentación provincial vigente en el momento de un eventual control vehicular.
Se recomienda a todos los usuarios de la provincia consultar las actualizaciones en los canales oficiales del Ministerio de Desregulación o en las carteras de transporte locales antes de salir a la ruta asumiendo que su vehículo está exento.














