Un devastador ciclón extratropical golpea sin piedad a la Costa Atlántica bonaerense durante este fin de semana, dejando a su paso un escenario de calles inundadas, puertos cerrados y un oleaje destructivo que superó los siete metros de altura. Este fenómeno meteorológico extraordinario alteró por completo la dinámica de las principales localidades balnearias, obligando a las autoridades a suspender clases el viernes y extremar las medidas de evacuación preventivas.
La magnitud del temporal se sintió con mayor violencia entre la noche del viernes y la madrugada del sábado 9 de mayo. En este contexto, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantiene la alerta ante las fuertes ráfagas de viento del sector sur y sudoeste, las cuales agravaron la crecida extraordinaria de la marea que ingresó varias cuadras hacia el interior de las zonas urbanas.
Destrozos severos y evacuaciones preventivas en los balnearios
La fuerza de la naturaleza no perdonó la infraestructura costera. En la ciudad de Monte Hermoso, la situación alcanzó niveles críticos cuando el nivel del mar superó las barreras de contención e ingresó hasta dos cuadras, anegando por completo la peatonal Dufaur y obligando al corte del suministro eléctrico para evitar tragedias por cables caídos.
Por su parte, el panorama en Necochea y Quequén resultó igualmente alarmante. Las ráfagas que rozaron los 100 kilómetros por hora obligaron a la clausura de la Ruta 288, que quedó completamente intransitable. Además, la Prefectura Naval dictaminó el cierre total de las escolleras y el cese de operaciones en el puerto ante la peligrosidad del mar embravecido.
En Mar del Plata, el temporal motivó la creación de un comité de emergencias. Las autoridades cerraron los accesos marítimos y limitaron la circulación, mientras que localidades más al sur como Villa del Mar, en Coronel Rosales, registraron evacuaciones ante una marea que trepó hasta los seis metros, rebasando su cota habitual.
El fenómeno de la espuma marina en Quequén
Uno de los efectos colaterales más sorprendentes de este evento climático fue la aparición de un espeso manto de espuma marina en las costas de Quequén. Las imágenes, que muchos residentes compararon con un paisaje nevado propio de la obra literaria El Eternauta, captaron la atención nacional.
Este suceso inusual se genera debido a la extrema agitación del agua salada al mezclarse con compuestos orgánicos liberados por microalgas. Al romperse por la fricción de las olas y el viento intenso, estas sustancias actúan como un tensioactivo natural que retiene partículas y genera la acumulación de espuma de hasta un metro de altura sobre la orilla.
Zonas afectadas y medidas de seguridad vigentes
El paso de la profunda área de bajas presiones, también conocida como ciclogénesis, mantiene a la región bajo un estricto monitoreo. Las agencias de emergencia han diagramado un mapa de riesgos para coordinar la asistencia.
| Localidad | Principales daños y medidas adoptadas | Estado del puerto y escolleras |
|---|---|---|
| Monte Hermoso | Agua ingresó dos cuadras al área urbana, cortes de luz preventivos. | Accesos restringidos. |
| Necochea y Quequén | Ruta 288 inundada, espuma marina extrema, destrozos en costanera. | Cerrado al tránsito naviero. |
| Mar del Plata | Olas superiores a los siete metros, caída de árboles, clases suspendidas. | Cierre total de escolleras norte y sur. |
| Coronel Rosales | Evacuaciones en Villa del Mar por marea alta de seis metros. | Monitoreo constante. |
Para minimizar los riesgos durante la permanencia de este frente inestable, Defensa Civil y el SMN recomiendan seguir protocolos estrictos. Es vital que la población comprenda la gravedad del evento para evitar exponerse al fuerte oleaje y la caída de estructuras.
- Evitar la circulación vehicular y peatonal en avenidas costaneras y paseos marítimos.
- Asegurar objetos sueltos en balcones y patios que puedan convertirse en proyectiles por las ráfagas.
- No refugiarse debajo de árboles ni postes de electricidad frente al riesgo inminente de colapso.
- Mantenerse informado por canales oficiales y acatar las indicaciones de evacuación si las autoridades lo requieren.
Si bien se espera que la intensidad del ciclón extratropical comience a disminuir hacia la noche del sábado, los expertos sugieren que las tareas de reconstrucción y limpieza llevarán varios días. La resiliencia de las ciudades costeras bonaerenses vuelve a ponerse a prueba frente a la creciente hostilidad del clima oceánico.
















