El gobierno de la provincia de Buenos Aires autorizó un plan de control poblacional de jabalíes en reservas naturales bonaerenses con el objetivo de proteger al amenazado venado de las pampas, una de las especies autóctonas más emblemáticas del territorio provincial.
La medida fue oficializada mediante la Resolución 4/26 de la Subsecretaría de Política Ambiental y habilita la denominada “caza para el control de poblaciones del cerdo silvestre o jabalí”, considerado una especie exótica invasora que provoca importantes daños ambientales y productivos.
El objetivo: proteger al venado de las pampas
El principal motivo de la decisión es preservar al venado de las pampas, declarado Monumento Natural Provincial y considerado uno de los ciervos más amenazados de Argentina. Actualmente sobreviven muy pocos ejemplares en sectores aislados del país, principalmente en la Bahía de Samborombón.
Según explicaron las autoridades, la expansión del jabalí genera:
- Desplazamiento de fauna nativa
- Destrucción de hábitats naturales
- Riesgos sanitarios
- Pérdidas para productores rurales
Además, especialistas remarcan que los jabalíes alteran ecosistemas y afectan directamente áreas protegidas donde habita el venado pampeano.
Dónde se aplicará la medida
La autorización alcanza a los refugios de vida silvestre de:
- Bahía Samborombón
- Laguna Salada Grande
Ubicados en jurisdicción de los partidos bonaerenses de General Lavalle, General Madariaga y Punta Indio.
En esas zonas, la Provincia autorizó tareas de caza “continua y sostenida” para intentar reducir la densidad poblacional de los jabalíes.
Cómo será el control
La normativa establece que solamente podrán participar cazadores habilitados y con licencia oficial. También deberán cumplirse estrictas medidas vinculadas al uso y transporte de armas.
Además, se creará un registro de propietarios y administradores rurales que podrán autorizar los operativos dentro de sus campos bajo supervisión oficial.
Desde el gobierno aclararon que la medida tiene fines exclusivamente ambientales y sanitarios, y remarcaron que la caza deportiva continúa prohibida dentro de las áreas naturales protegidas.














