El Ministerio de Economía, a través de la Secretaría de Energía, ha oficializado el nuevo esquema de asistencia para los hogares que dependen del gas envasado. El relanzamiento del beneficio bajo una modalidad de reintegro focalizado busca dar respuesta a las familias que no tienen acceso a la red de gas natural, en un momento donde los precios estacionales comienzan a presionar el presupuesto doméstico. Esta medida establece valores actualizados y un control más riguroso sobre quiénes pueden percibir el dinero directamente en sus cuentas bancarias.
Cuánto paga el Gobierno por cada garrafa en 2026
El monto del subsidio ha sido ajustado para cubrir una parte significativa del precio de mercado de la garrafa de 10 kilos. Para el periodo vigente, el Estado ha fijado un valor de referencia que promedia los $8.500 por unidad, aunque este número puede escalar hasta los $11.200 en las zonas de la Patagonia y regiones frías del país debido a los costos logísticos y de transporte.
El sistema funciona como un esquema de transferencia directa. El beneficiario compra la garrafa al precio oficial en los puntos de venta adheridos y el Gobierno deposita el monto del subsidio en la cuenta bancaria declarada en ANSES. Durante los meses de invierno, se contempla el pago de hasta dos garrafas por mes por grupo familiar para garantizar la calefacción en los sectores más vulnerables.
Quiénes pueden acceder al nuevo beneficio
El acceso al subsidio no es universal, sino que está estrictamente vinculado a la situación patrimonial y de ingresos de cada hogar. Para calificar, es requisito indispensable que la vivienda esté ubicada en una zona sin red de gas natural o que el domicilio no esté conectado a la misma por razones técnicas.
En términos económicos, el ingreso total del grupo familiar no puede superar los tres Salarios Mínimos, Vitales y Móviles (SMVM). Con el valor actual del SMVM en $352.400, el tope de ingresos para la mayoría de los solicitantes es de $1.057.200 mensuales. Sin embargo, para aquellos hogares donde resida una persona con discapacidad o que se encuentren en las provincias del sur argentino, el límite de ingresos se extiende hasta los cinco salarios mínimos, facilitando la cobertura a una mayor cantidad de familias.
Requisitos obligatorios y compatibilidad
El cobro de este beneficio es compatible con otras prestaciones sociales de la ANSES, lo que permite que el impacto sea mayor en los sectores de menores recursos. Pueden solicitarlo titulares de la Asignación Universal por Hijo (AUH), Asignación por Embarazo, jubilados y pensionados que perciban el haber mínimo y trabajadores en relación de dependencia con ingresos que respeten los topes mencionados.
Es obligatorio que los datos del grupo familiar estén actualizados en la base de datos de ANSES. Si el solicitante ya percibía el beneficio anteriormente, debe verificar si su categoría en el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (RASE) sigue vigente, ya que el Gobierno está realizando cruces de información con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) para detectar inconsistencias patrimoniales, como la tenencia de vehículos de menos de diez años de antigüedad o la compra de moneda extranjera.
Cómo realizar la inscripción y asegurar el cobro
Para los nuevos aspirantes, el trámite debe iniciarse a través de la plataforma Mi Argentina o mediante el portal oficial de ANSES en la sección de Tarifa Social. El formulario requiere la carga del número de CUIL del titular y de todos los convivientes, además de una declaración jurada de ingresos.
Una vez enviada la solicitud, el organismo realiza una evaluación socioeconómica que puede demorar hasta quince días hábiles. Si la respuesta es favorable, el pago se acredita automáticamente junto con el calendario de pagos de las asignaciones familiares o jubilaciones, siguiendo la terminación del número de DNI. Aquellas personas que no cuenten con una cuenta bancaria recibirán el dinero a través de una ventanilla en el Banco Nación o en las sucursales de Correo Argentino habilitadas para tal fin.















