La histórica empresa argentina Lumilagro, dedicada a la fabricación de termos desde 1941, atraviesa uno de los momentos más complejos de su historia. En los últimos dos años la compañía sufrió una caída del 50% en las ventas, lo que derivó en una profunda reorganización productiva y una fuerte reducción de personal.
Como parte de ese proceso, la firma desvinculó a 170 trabajadores mediante retiros voluntarios y decidió dejar de fabricar termos de vidrio en la Argentina. Los hornos de su planta en Tortuguitas fueron apagados y, actualmente, las ampollas de vidrio se importan desde India y Vietnam, mientras que los termos de acero se producen en China.
La empresa fue fundada por cuatro familias y hoy está en manos de la cuarta generación de los Nadler y los Suranyi. Su creador fue Eugenio Suranyi, y actualmente la compañía es conducida por el director ejecutivo Martín Nadler. Durante décadas, Lumilagro fue la única fábrica de termos de vidrio de América.
Reestructuración y reducción del personal
En sus mejores años, la empresa llegó a contar con 300 empleados directos y otros 50 indirectos. Con el paso del tiempo, esa estructura se redujo considerablemente.
Según explicó Nadler, en 2022 la compañía tenía 220 trabajadores, pero la caída sostenida de la demanda obligó a una drástica reestructuración. Hoy la empresa mantiene 50 empleados directos y 50 indirectos.
El empresario reconoció que el proceso fue difícil desde lo humano, ya que muchos trabajadores tenían décadas de vínculo con la firma.
El impacto del contrabando y los productos importados
Uno de los factores centrales de la crisis fue el ingreso masivo de termos importados al mercado argentino. De acuerdo con datos de la compañía, en el país se consumen cerca de cuatro millones de termos por año, pero una cantidad similar ingresaría desde Paraguay y otros puntos de la frontera.
Desde la empresa señalan que muchos de esos productos ingresan de manera irregular y advierten que algunos podrían contener materiales de baja calidad que, al entrar en contacto con agua caliente, desprenderían metales nocivos.
Un mercado que cambió
El avance de los termos de acero importados también modificó el comportamiento del mercado. Históricamente, los modelos de vidrio representaban la mayor parte de las ventas de Lumilagro, pero esa relación cambió.
Actualmente, las ventas se reparten 50% entre termos de acero y 50% de vidrio, cuando durante décadas el vidrio llegó a triplicar al acero.
Ante este escenario, la empresa optó por reducir a la mitad la fabricación de termos de acero y abandonar la producción local de ampollas de vidrio, en un intento por adaptarse a un mercado cada vez más dominado por productos importados.














