El regreso del Tren Trasandino: el ambicioso proyecto ferroviario que unirá Argentina y Chile en 2026

La integración regional sudamericana está a punto de dar un salto histórico. Tras décadas de abandono y proyectos truncados, el 2026 marca el punto de inflexión para el relanzamiento del Tren Trasandino, una obra de ingeniería que promete conectar los océanos Atlántico y Pacífico. Este ferrocarril no solo reducirá los costos logísticos, sino que transformará el transporte de carga y pasajeros entre Mendoza y la región de Valparaíso, consolidando un corredor bioceánico estratégico.

La infraestructura del nuevo corredor ferroviario central

A diferencia de los antiguos tendidos ferroviarios, el proyecto actual se centra en una infraestructura de alta resistencia adaptada a las condiciones extremas de la Cordillera de los Andes. El eje principal se basa en la reactivación del Ferrocarril San Martín en el lado argentino y su conexión con la red de la Empresa de los Ferrocarriles del Estado (EFE) en Chile.

El plan maestro incluye la rehabilitación de vías existentes y la construcción de un túnel de baja altura. Este túnel es el corazón del proyecto, ya que permitirá que las formaciones circulen durante todo el año, evitando los cierres estacionales que afectan al Paso internacional Cristo Redentor debido a las intensas nevadas invernales. Con una longitud proyectada de más de 20 kilómetros, el túnel garantizará una operatividad del 98% anual.

Impacto en el transporte de carga y logística internacional

Para la economía argentina, el tren representa una salida directa hacia los puertos de aguas profundas de Chile, como San Antonio y Valparaíso. Esto es vital para las exportaciones de granos, minerales y productos manufacturados con destino a los mercados asiáticos.

  • Capacidad de transporte: Se estima que el tren podrá movilizar inicialmente 5 millones de toneladas anuales, con proyecciones de alcanzar las 30 millones en su etapa de máxima expansión.
  • Reducción de costos: El uso del ferrocarril frente al transporte en camiones supone una reducción de hasta el 30% en los costos operativos logísticos.
  • Descongestión vial: La puesta en marcha del sistema ferroviario aliviará el tráfico de los más de 2.000 camiones que cruzan diariamente la cordillera, mejorando la seguridad vial en la Ruta Nacional 7.

El retorno del tren de pasajeros: turismo y conectividad

Aunque la carga es el motor económico del proyecto, el transporte de pasajeros es el componente que más expectativas genera en el público general. El nuevo Tren Trasandino contará con formaciones modernas equipadas con tecnología de punta para la estabilización en zonas de montaña.

El recorrido turístico Mendoza-Santiago de Chile está diseñado para ser uno de los más atractivos del mundo por su belleza paisajística. Se prevé que el viaje dure aproximadamente entre 6 y 8 horas, incluyendo los trámites aduaneros que se realizarán de forma integrada dentro de las estaciones cabeceras, eliminando las largas esperas en los complejos fronterizos actuales.

Plazos y financiamiento del proyecto

El financiamiento del Tren Trasandino combina capitales públicos y privados bajo modelos de participación público-privada (PPP). En este 2026, las obras civiles en las zonas de acopio y las estaciones de transferencia en Luján de Cuyo ya muestran avances significativos.

La integración de los sistemas de señalización y la unificación de la trocha ferroviaria son los pasos técnicos inmediatos. Se espera que las primeras pruebas de carga se realicen hacia finales de este año, marcando el inicio de una nueva era para la conectividad sudamericana. El tren no es solo un medio de transporte; es la pieza que faltaba para convertir a la región en un nodo logístico global entre Asia y Europa.

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