Desde marzo se podrá viajar con perros y gatos en tren hacia y desde Mar del Plata

Desde marzo, viajar en tren de larga distancia con mascotas dejará de ser una excepción para convertirse en una opción formalmente habilitada. La empresa estatal Trenes Argentinos confirmó que los pasajeros podrán trasladar gatos y perros en todos los servicios que unen la ciudad de Buenos Aires con Rosario, Junín, Bragado y Mar del Plata.

El trayecto Buenos Aires–Rosario ya se encuentra habilitado. A partir del domingo 1° de marzo se sumará el servicio hacia Junín; el lunes 2 será el turno de Bragado; y desde el martes 3 quedará incorporado el recorrido a Mar del Plata. De esta manera, el transporte ferroviario amplía su esquema para incluir a quienes desean viajar acompañados por sus animales de compañía.

La medida establece que se permitirá una sola mascota —exclusivamente gato o perro— por cada pasajero mayor de edad. El traslado deberá realizarse únicamente de cabecera a cabecera, es decir, sin descender en estaciones intermedias.

Las condiciones son estrictas. La mascota deberá viajar dentro de un transportín rígido, con medidas máximas de 48 por 45 centímetros de base. Además, el pasajero deberá presentarse en el sector de preembarque con una antelación no mayor a dos horas y no menor a 45 minutos antes de la salida, portando la documentación obligatoria.

Entre los requisitos exigidos se encuentran la libreta sanitaria al día —con vacuna antirrábica vigente—, certificado de salud emitido por profesional veterinario y el reglamento firmado. También serán obligatorios el transportín, bozal, elementos de sujeción, chapa identificatoria y un kit de limpieza.

Durante el viaje, el animal no podrá salir del transportín bajo ninguna circunstancia. Deberá ubicarse sobre el asiento contiguo al del pasajero responsable, del lado de la ventana, y no estará permitido alimentarlo durante el trayecto ni descender en paradas intermedias para pasearlo.

Desde la empresa recomendaron acostumbrar a la mascota al transportín varios días antes del viaje, evitar alimentarla al menos tres horas previas para prevenir malestares, asegurarse de que esté bien hidratada y pasearla antes de abordar.

Al finalizar el recorrido, el responsable deberá verificar que el espacio utilizado quede en condiciones adecuadas antes de descender, a fin de evitar inconvenientes con el personal a bordo.

Con esta decisión, el sistema ferroviario de larga distancia suma una modalidad que responde a una demanda creciente de los usuarios, bajo un esquema regulado que prioriza tanto el bienestar animal como la comodidad del resto de los pasajeros.

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