Desde el 15 de enero de 2026, la Argentina dio un paso histórico en su apertura comercial: los teléfonos celulares importados dejaron de pagar el arancel de importación, que bajó del 8% al 0%. Esta medida, oficializada por el Gobierno Nacional, busca reducir la brecha de precios con el exterior y combatir el contrabando, que hoy representa casi uno de cada tres equipos activados en el país.
Sin embargo, la realidad en las vidrieras es distinta a la expectativa inicial. A pesar de la eliminación total de este impuesto, los consumidores argentinos descubren que los modelos de alta gama, como el iPhone 17 o el Samsung Galaxy S25 Ultra, siguen costando hasta el doble que en Miami o Santiago de Chile.
El laberinto de impuestos que impide la baja de precios
La quita del arancel de importación es solo una pieza de un rompecabezas impositivo mucho más complejo. Si bien el arancel ahora es nulo, un celular que llega del exterior todavía debe enfrentar una carga tributaria pesada antes de llegar a las manos del usuario:
- Impuestos Internos: Los equipos importados tributan un 9,5%, un impuesto del cual están exentos los celulares ensamblados en Tierra del Fuego. Esta diferencia se mantiene para proteger la industria nacional, pero encarece directamente al producto extranjero.
- IVA y percepciones: Se aplica el 21% de IVA, más percepciones de Ganancias que pueden sumar otro 6% adicional en la etapa de importación.
- Costos logísticos y financieros: El costo de fletes internacionales, seguros y, sobre todo, el costo de financiamiento en cuotas (que no existe en EE. UU. de la misma forma) se traslada al precio final.
Comparativa de precios 2026: Argentina vs. El Mundo
Para entender la magnitud de la brecha, basta observar los valores de mercado actuales para los modelos insignias de este año.
| Modelo | Precio Argentina (Ene 2026) | Precio EE. UU. (Aprox.) | Precio Chile (Aprox.) |
| iPhone 17 Pro (256 GB) | $2.899.999 | u$s 1.099 ($1.623.000) | u$s 1.300 ($1.920.000) |
| Samsung Galaxy S25 Ultra | $2.300.000 | u$s 1.050 ($1.550.000) | u$s 1.250 ($1.845.000) |
| iPhone 13 (128 GB) | $999.000 | u$s 499 ($737.000) | u$s 550 ($812.000) |
Nota: Los valores en pesos argentinos para el exterior están calculados a un tipo de cambio de referencia de $1.477.
Como se observa, un iPhone 17 Pro en Argentina puede costar un 78% más que en Estados Unidos y un 50% más que en Chile, incluso tras la eliminación del arancel.
¿Por qué los precios no bajaron inmediatamente?
Muchos usuarios esperaban una caída estrepitosa de los precios el mismo 15 de enero, pero los especialistas advierten tres motivos por los cuales el efecto es lento:
- Stock nacional con arancel pagado: Los comercios aún tienen en sus depósitos miles de unidades que ingresaron al país pagando el 8% de arancel previo. Hasta que ese stock no se liquide, los precios no reflejarán el costo nuevo.
- Efecto anticipado: Cadenas oficiales como MacStation y distribuidores de Samsung confirmaron que ya habían ajustado sus precios de lanzamiento de la línea 2026 “contemplando” la baja de aranceles meses antes de que se hiciera efectiva. Por lo tanto, el precio “ya es el rebajado”.
- La ventaja de Tierra del Fuego: Las empresas radicadas en el sur mantienen beneficios como la exención total de IVA e Impuestos Internos. Esto genera que los celulares importados (como Apple o Google Pixel) nunca puedan competir en igualdad de condiciones de precio con las marcas que ensamblan localmente (como Motorola o Samsung).
¿Conviene comprar ahora o esperar?
Para el consumidor argentino, la decisión depende de la prioridad. Si lo que se busca es el precio más bajo, viajar a Chile o comprar a través de plataformas de envíos internacionales (como Tiendamia) sigue resultando entre un 25% y 35% más económico, aun pagando el impuesto PAIS o los recargos correspondientes.
Sin embargo, el mercado local ofrece una ventaja competitiva imbatible para muchos: la financiación. Mientras que en el exterior el pago debe ser al contado o en un solo pago con tarjeta, en Argentina las cadenas oficiales ofrecen planes de hasta 12 cuotas sin interés o cuotas fijas que, con la inflación proyectada, terminan licuando el costo real del equipo a largo plazo.
Se espera que entre febrero y marzo de 2026, una vez renovado el stock total de las tiendas, la competencia entre importadores directos presione los precios a la baja, logrando quizás una reducción adicional del 5% al 10% en modelos seleccionados.
















