La segunda quincena de mayo comenzó con un marcado cambio de tiempo en gran parte del país y la provincia de Buenos Aires se prepara para enfrentar uno de los ingresos de aire frío más importantes en lo que va de 2026. Meteorólogos y especialistas coinciden en que una masa de aire de origen polar avanzará desde el sur hacia el centro argentino, provocando un brusco descenso térmico, fuertes vientos, heladas y un ambiente plenamente invernal.
Según diversos pronósticos meteorológicos, el avance del frente frío comenzará a sentirse con mayor intensidad a partir de la madrugada del martes, dejando mínimas muy bajas en el territorio bonaerense, especialmente en localidades del interior provincial. En algunos sectores no se descartan registros cercanos a 0°C e incluso temperaturas bajo cero durante las madrugadas.
Los especialistas explican que esta irrupción de aire polar estará acompañada por viento del sector sudoeste, lo que potenciará la sensación térmica y generará jornadas con características prácticamente invernales, algo que se vuelve cada vez más notorio mientras avanza la segunda mitad de mayo.
La gran incógnita: ¿puede nevar en Buenos Aires?
Cada vez que una masa de aire polar avanza sobre el centro del país vuelve a surgir la misma pregunta que despierta expectativa entre miles de bonaerenses: ¿existe la posibilidad de nieve en la provincia?
Meteorólogos consultados por este medio señalaron que, por el momento, no existen condiciones contundentes para una nevada generalizada en el AMBA o en gran parte de la provincia, aunque sí podrían darse episodios aislados de agua nieve o nieve débil en zonas específicas si coinciden varios factores atmosféricos.
Para que nieve en Buenos Aires deben combinarse varios elementos simultáneamente:
- Temperaturas muy bajas tanto en superficie como en altura.
- Elevada humedad.
- Presencia de precipitaciones.
- Aire polar intenso y persistente.
Los expertos remarcan que lograr esa combinación en territorio bonaerense no es frecuente, aunque tampoco imposible. El antecedente más recordado continúa siendo la histórica nevada del 9 de julio de 2007, cuando amplios sectores de la provincia y la Ciudad de Buenos Aires amanecieron cubiertos de blanco.
En esta ocasión, las mayores probabilidades de fenómenos invernales podrían concentrarse en zonas serranas del sur bonaerense, especialmente en áreas cercanas a Sierra de la Ventana y sectores elevados del sudoeste provincial, donde las temperaturas suelen descender con mayor intensidad.
Heladas, viento y mañanas gélidas
El panorama para los próximos días anticipa mañanas muy frías, bancos de niebla en algunos sectores rurales y heladas generalizadas sobre gran parte del interior bonaerense. Además, el viento podría presentar ráfagas fuertes en la costa atlántica y sur provincial.
El ingreso de aire polar también impactará en otras provincias argentinas, donde incluso ya se registran nevadas en sectores de montaña de Córdoba, Cuyo y el NOA.
Mientras tanto, en la Provincia de Buenos Aires, el frío ya comenzó a instalarse y todo indica que el cierre de mayo tendrá características plenamente invernales, dejando atrás las jornadas templadas que dominaron buena parte del otoño.











