A falta de barbijos, utilizan bidones y bolsas para protejerse del Coronavirus

Ignacio Hernández

Ante la escasez de barbijos y el temor por el avance del Coronavirus, cientos de personas optan por un insólito sistema de protección. Mirá las imágenes

Por la rápida propagación del Coronavirus en el mundo y la alta demanda de barbijos que hace que escasee el producto, los habitantes de China comenzaron a utilizar botellas y bolsas de plástico sobre sus cabezas para protegerse de esta epidemia.

En las redes sociales han aparecido imágenes que muestran las desesperadas medidas que los ciudadanos están tomando para evitar contraer la enfermedad mortal que ya ha matado a 2700 personas y contagiado a más de 80.000.

Sobre todo en los aeropuertos de China se ha llenado de personas que se cubren la cabeza con envases de plástico para evitar el contagio del coronavirus. Las imágenes de los pasajeros usando esta nueva forma de protección ya recorren las redes.

Algunos usuarios indicaron que utilizan plásticos porque se sienten “más protegidos”, la razón detrás de esta medida se debe a las recientes revelaciones del Comité Estatal de Salud de China en las que se establece el contacto a través de los ojos a una distancia de hasta dos metros como una de las formas de contagio.

Los animales también se protegen

Aunque no se ha comprobado científicamente si esto disminuiría o no las probabilidades de los animales de contraer el virus, muchos habitantes de China comenzaron a colocarles máscaras a sus perros y gatos.

Preocupación en la Organización Mundial de la Salud

El director de la Organización Mundial de la Salud ha alertado de que “se acaba el tiempo” para frenar la propagación mundial del coronavirus y ha pedido a la comunidad internacional que actúe rápido.

La Organización, la mayor autoridad internacional en materia de salud pública, está muy preocupada por la aparición de casos que no tienen un vínculo claro con China.

“Aunque el número total de casos fuera de China sigue siendo relativamente bajo, estamos preocupados por la cantidad de casos sin vínculo epidemiológico claro, como los antecedentes de viaje o los contactos con un caso confirmado”.

El director aseguró que “el brote podría ir en cualquier dirección”. Al organismo le sigue preocupando “el potencial del COVID-19 para extenderse en países con redes sanitarias débiles”. “Está en nuestras manos. Si hacemos lo correcto podemos evitar una crisis muy seria. Si malgastamos esta oportunidad, podemos tener un problema muy serio entre las manos”, insistió.

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