Un impactante episodio se registró este miércoles 21 de octubre en el Jockey Club de San Isidro, provincia de Buenos Aires, donde la caída de un rayo provocó la muerte de cuatro yeguas de polo y obligó a brindar asistencia médica a un trabajador que se encontraba cuidando a los animales.
El hecho ocurrió pasadas las 11:00 horas, en la cancha número 6 del establecimiento, ubicado en el predio donde también funciona el Hipódromo de San Isidro, mientras se registraban tormentas eléctricas en distintos sectores del norte bonaerense.
De acuerdo con las primeras informaciones, en el lugar había aproximadamente 20 caballos bajo la supervisión de un cuidador. Cuatro de las yeguas se encontraban atadas a un poste, aguardando el inicio de las actividades de entrenamiento, cuando se produjo una descarga eléctrica de extraordinaria intensidad.
El rayo habría impactado sobre un cable de acero al que estaban sujetos los animales, transmitiendo una descarga que provocó la muerte inmediata de cuatro ejemplares.
La situación también afectó a otras dos yeguas, que cayeron al suelo como consecuencia del fenómeno, aunque lograron reincorporarse y sobrevivieron al impacto.
Por su parte, el trabajador que estaba junto a los animales fue despedido aproximadamente tres metros por la fuerza de la descarga, cayó de espaldas y debió recibir atención médica. Posteriormente fue trasladado a un centro asistencial por precaución, sin que se informaran lesiones de gravedad.
El episodio generó una profunda conmoción entre los trabajadores y las personas vinculadas a la actividad ecuestre, debido a las circunstancias en que se produjo y a la pérdida de los cuatro animales.
La tragedia vuelve a poner de manifiesto los riesgos que representan las tormentas eléctricas en espacios abiertos, especialmente en instalaciones deportivas y establecimientos rurales donde permanecen animales y trabajadores expuestos a posibles descargas atmosféricas.
La caída de rayos puede provocar consecuencias fatales incluso cuando la descarga no impacta directamente sobre una persona o un animal, debido a la propagación de la corriente eléctrica a través del suelo o de elementos metálicos.
