El Gobierno de la provincia de Buenos Aires volvió a reclamar a la administración del presidente Javier Milei que reactive las obras del Plan Maestro del río Salado, uno de los proyectos hidráulicos más importantes del territorio bonaerense. El pedido se produce ante la paralización de un sector fundamental de los trabajos y la preocupación por los posibles efectos del fenómeno climático El Niño, que podría favorecer períodos de precipitaciones abundantes y aumentar el riesgo de inundaciones en amplias zonas productivas.
El reclamo fue encabezado por el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, y el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Gabriel Katopodis, quienes cuestionaron la falta de avances en el Tramo IV, actualmente bajo responsabilidad nacional. Además, solicitaron que el Gobierno central otorgue las autorizaciones necesarias para acceder a créditos internacionales destinados a continuar las intervenciones hidráulicas.
Una obra fundamental para 59 municipios bonaerenses
El Plan Maestro Integral de la Cuenca del Río Salado contempla trabajos a lo largo de 531 kilómetros, con beneficios previstos para 59 municipios y más de 1,5 millones de habitantes. Su finalidad es mejorar el escurrimiento del agua, reducir los efectos de las inundaciones y las sequías, y proteger extensas superficies destinadas a la producción agropecuaria.
De acuerdo con la información difundida, 402 kilómetros ya fueron completados, mientras que permanecen pendientes aproximadamente 129 kilómetros. De ese total, 33 kilómetros corresponden al sector paralizado del Tramo IV, cuya ejecución depende de Nación, y los restantes integran el Tramo V, que se encuentra bajo responsabilidad provincial.
La interrupción genera preocupación porque se trata de una intervención integral: la continuidad de los distintos sectores resulta necesaria para aprovechar plenamente las mejoras previstas en el funcionamiento de la cuenca.
La Provincia pide autorización para utilizar créditos internacionales
Uno de los principales puntos del conflicto es el financiamiento. Desde la administración de Axel Kicillof explicaron que la Provincia gestionó préstamos ante organismos internacionales, pero necesita determinadas autorizaciones del Gobierno nacional para avanzar con su utilización.
Bianco sostuvo que la administración bonaerense ya no reclama nuevos aportes económicos nacionales, sino que solicita la denominada no objeción, necesaria para acceder al financiamiento obtenido mediante gestiones provinciales.
En ese contexto, los funcionarios provinciales responsabilizaron a Nación por las demoras y advirtieron que la falta de definiciones afecta la continuidad de una infraestructura considerada estratégica para el interior bonaerense.
Una inversión de 138 millones de dólares para continuar los trabajos
Mientras permanece pendiente la reactivación del sector nacional, la Provincia avanzó con la licitación de las primeras dos etapas del Tramo V, que comprende obras de adecuación, ensanche y profundización del cauce.
El proyecto contempla una inversión estimada de 138 millones de dólares, con financiamiento mixto que incluye un préstamo de 110 millones de dólares del Banco Europeo de Inversiones y aportes del Tesoro provincial.
Las primeras dos etapas abarcan aproximadamente 60 kilómetros entre Bragado, Alberti y Chacabuco, mientras que el conjunto del Tramo V se extiende hasta Junín.
Entre las intervenciones previstas se encuentran trabajos sobre puentes viales y ferroviarios, además del ensanchamiento del río para incrementar su capacidad de transporte de agua.
El riesgo de inundaciones vuelve a poner el tema en agenda
La preocupación por la continuidad del Plan Maestro también está relacionada con los posibles efectos del fenómeno El Niño, que puede favorecer lluvias superiores a los valores habituales en determinadas regiones.
En ese escenario, la capacidad de drenaje y el mantenimiento de los sistemas hidráulicos adquieren especial importancia, particularmente en localidades rurales y establecimientos agropecuarios que históricamente sufrieron las consecuencias de los anegamientos.
Las obras proyectadas permitirían mejorar las condiciones de escurrimiento, disminuir la vulnerabilidad de numerosas comunidades y favorecer la recuperación de superficies productivas.
No obstante, las intervenciones hidráulicas buscan reducir los riesgos y las consecuencias de las inundaciones, aunque no pueden impedir por completo que ocurran eventos extremos.
Una obra histórica que todavía espera su finalización
El Plan Maestro del río Salado constituye una intervención de largo plazo, desarrollada a través de distintas administraciones nacionales y provinciales.
Su finalización permitiría mejorar la infraestructura hidráulica de una extensa región de Buenos Aires y fortalecer las condiciones para la producción agropecuaria.
Por el momento, el Gobierno bonaerense insiste en que Nación debe reactivar los 33 kilómetros pendientes del Tramo IV y facilitar el acceso al financiamiento internacional, con el objetivo de completar una obra considerada fundamental para el desarrollo y la seguridad hídrica del interior provincial.
