La diputada bonaerense Silvina Vaccarezza presentó un proyecto de ley que busca eximir del pago del Impuesto Automotor a docentes que se desempeñan en zonas rurales, en reconocimiento a las condiciones particulares en las que desarrollan su tarea.
La iniciativa pone el foco en las dificultades estructurales que enfrenta la educación rural, donde los trabajadores deben desempeñarse en contextos de aislamiento, con accesos complejos —muchas veces por caminos de tierra—, infraestructura limitada y escaso acceso a servicios básicos como electricidad o conectividad.
En los fundamentos, la legisladora remarca que la educación rural requiere adaptaciones específicas para garantizar la escolaridad obligatoria, lo que implica contemplar no solo el proceso educativo, sino también las condiciones materiales en las que docentes y alumnos llevan adelante sus actividades.
Uno de los ejes centrales del proyecto es el rol clave del vehículo particular, considerado una herramienta indispensable para los docentes rurales. En muchos casos, no solo permite el traslado hacia escuelas alejadas, sino que también funciona como un nexo esencial entre la institución educativa y la comunidad, e incluso resulta fundamental ante situaciones de emergencia.
Desde esta perspectiva, Vaccarezza sostiene que el uso del vehículo trasciende lo personal, ya que cumple una función social y pública en contextos donde las distancias son extensas y las condiciones de acceso son adversas.
Para respaldar la propuesta, también se toma como referencia la clasificación de ruralidad establecida por la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires, que contempla distintos niveles de desfavorabilidad, evidenciando las condiciones excepcionales en las que trabajan muchos docentes en el territorio bonaerense.















