El ingreso de una masa de aire más fresco generó un marcado alivio térmico en la provincia de Buenos Aires, poniendo fin —al menos de manera transitoria— a las jornadas de calor extremo que dominaron el inicio del mes. Las condiciones actuales presentan temperaturas moderadas, nubosidad variable y una sensación ambiental poco habitual para esta altura del verano, más cercana a un escenario otoñal que al clásico enero bonaerense.
Para este jueves 8 de enero, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) prevé temperaturas máximas que se ubican entre los 24 y 26 grados, con mínimas frescas durante la mañana. El cielo se mantiene mayormente nublado en gran parte del territorio provincial, acompañado por vientos del sector este que contribuyen a sostener una sensación térmica agradable. Las probabilidades de lluvia son bajas, aunque no se descartan algunas inestabilidades aisladas en sectores puntuales.
De cara a mañana viernes, se espera la continuidad de este patrón templado, con registros térmicos similares y escasa amplitud térmica. La nubosidad persistirá y podrían presentarse chaparrones aislados hacia el final del día, especialmente en el centro y sudeste bonaerense.
Durante el fin de semana, el escenario será más variable. El sábado se perfila como la jornada más inestable, con probabilidad de lluvias y tormentas aisladas, temperaturas contenidas y vientos moderados. En tanto, el domingo marcaría una leve recuperación térmica, con máximas que podrían acercarse nuevamente a los 28 o 30 grados, aunque sin alcanzar por el momento valores extremos.
Este cambio en las condiciones climáticas representa un respiro para la provincia, luego de varios días de calor intenso. La tendencia indica que el verano continúa, pero con un paréntesis térmico que transforma a este tramo de enero en una verdadera “pausa otoñal” en pleno período estival.












